You are here

control del empresario sobre el correo electrónico del empleado y la LOPD

Actualmente es considerado como un hábito social generalizado y tolerado, el cierto uso personal moderado de los medios informáticos y de comunicación habilitados por la empresa a sus empleados. La cuestión es el exceso del uso a nivel personal de este medio, hasta que punto puede ser admisible y en que medida el empresario puede controlar el uso real del correo electrónico sin vulnerar su intimidad y su derecho a la protección de datos.
Normalmente es el empresario el que valora si se emplea de manera profesional o personal, ya que es una herramienta de trabajo que el empleado utiliza por ser considerada eficaz para el desarrollo de las competencias que tenga asignadas, con intención de obtener un mayor rendimiento, y por tanto se espera que lo emplee de manera racional y de manera profesional.
 
Al revisar el Estatuto de los Trabajadores encontramos un principio que garantiza la inviolabilidad de la persona del trabajador, al disponer que los registros sobre su persona sólo son admisibles si se realizan dentro del centro de trabajo y respetando la dignidad e intimidad del registrado. Surge una colisión entre intereses legítimos de los sujetos de la relación laboral. Así, el poder de dirección y control de la actividad laboral que ostenta el empresario, manifestado en la facultad de adoptar las medidas de vigilancia y control que estime más oportunas para verificar el cumplimiento de las obligaciones y deberes laborales, reconocido por el artículo 20 del Estatuto de los Trabajadores, entra en conflicto con el derecho a la intimidad y, particularmente, con el derecho al secreto de las comunicaciones de sus empleados, que se encuentran consagrados en el artículo 18 de la Constitución española.
 
Lo que se debe hacer es establecer las reglas de uso y exponerlas a nuestros trabajadores, al igual que le informamos sobre las funciones y obligaciones respecto de la Ley de Protección de Datos se debe hacer de esa exposición una oportunidad de incorporar nuestra norma interna de conducta y darle difusión, informando a los trabajadores de que existe control, ya que si el empleado utiliza el medio para usos distintos y con conocimiento de los controles y medidas aplicables, nadie podrá decirnos que hemos vulnerado su intimidad.
El trabajador ha de entender que cualquier acción que realice con y mediante los medios tecnológicos de la empresa pueden incidir sobre la seguridad de los sistemas de información en los que se aloja dicha información y es deber de la empresa garantizar su seguridad.
 
logo_inverse

...la página se está cargando...